Por primera vez en dos años de relación llevo tres días sin saber de él. Creo que tengo que tomar una decisión, y eso me atormenta cuando pienso en lo bueno y en lo malo, en lo que conviene y en lo que no. Esto no es nuevo, desde esa noche de lluvia de estrellas hace dos años, me debatía por cual deseo pedir, me atormenta la idea de lo que me conviene. Qué curioso, siempre el cielo me da algo para debatirme entre estas ideas, hoy día de un eclipse lunar vuelve a ser como el día de la lluvia de estrellas, solo que hoy no estuvimos conectados.Son dos años felices, dos años que se han superado meses de distancias, obstáculos, malas opiniones, que se han cambiado estilos de vida, formas de parecer, dos anos en que no le he parado al que dirán, que hemos buscado la manera de encajar el uno al otro, pero últimamente hemos peleado, estado en desacuerdo y estando juntos nos sentimos distantes.
Llego el momento en que realmente exploté y saqué tantas rabias que tenia acumuladas, rabia a la desconfianza, rabia a la posesividad, al control, a no poder tener amigos, de no poder hablar con nadie, de no poder ver gente en la calle, rabia de los comentarios sarcásticos, rabia de no poder contarte si alguien me habla, rabia de no poder decir que estoy en internet, rabia porque controlan mi tiempo cuando manejo, porque no aviso a cada instante donde estoy, rabia porque no te quieres independizar, porque no quieres crecer laboralmente, rabia de que ni mis consejos, mis quejas, reproches, sentimientos no sean escuchados, rabia porque no quieres que crezca, rabia porque te molesta mis ideas de crecer, rabia al conformismo, en fin, mucha rabia acumulada que en un principio se toleraban por el instinto de amor pero a medida de que la relación se va enseriando se piensa que en un futuro tal situación será peor.
Para ser sincera tengo mucho miedo, realmente no tengo remota idea de que hacer, porque si de algo estoy segura aparte de la rabia que tengo, es del amor que siento. Porque si bien comente muchas cosas negativas, las positivas también son muchas, tus ojos verdes, tus manera de consentirme, lo bien que no las llevamos siempre y cuando no estemos peleando, tus sentimientos, tus valores. Muchas veces estoy consciente de que son más los aspectos negativos, pero me da un miedo inmenso no estar contigo, pues en estos dos años he renunciado a todo y mi vida ha girado en torno a ti.
Hoy día de eclipse lunar, así como aquella noche de lluvia de estrellas, voy a pedir un deseo. Que sea lo que Dios quiera.

